hacer testamento

El testamento es el documento que garantiza que se cumplan las últimas voluntades de un fallecido. Es por eso que, el hecho de que no conste por escrito cómo quería distribuir su riqueza, puede suponer más de un quebradero de cabeza para sus herederos. No obstante, ¿es realmente necesario hacer testamento?

La principal función del testamento es la de agilizar trámites de gestión y, además, tal y como asegura el portal Legalitas, puede suponer menos costes económicos para todos. De hecho, según afirma josé Manuel García Collantes, presidente del consejo General del Notariado, “dada la trascendencia de este documento, es importante estar informado y contar con la asesoría imparcial de un notario. No hacerlo suele resultar más largo y costoso”.

¿Cuál es el mejor modo de llevar a cabo un testamento?

 El procedimiento usual se realiza ante notario. La persona en cuestión debe expresar su última voluntad y, con los datos proporcionados, el notario describirá las formalidades legales. Una vez redactado, el testador lo firmará, expresando así su conformidad. Realizar un testamento es sencillo: únicamente se necesita el DNI, una media de entre 38 y 50 euros por gestión y la explicación de cómo se desea repartir el patrimonio. Cabe destacar que muchas personas dudan a cerca de si es un requisito indispensable realizar un inventario de los bienes. Sin embargo, únicamente se debe especificar a los herederos y la proporción que le pertocará a cada uno. Posteriormente, después del fallecimiento, se deberá realizar un inventario y proceder a su reparto.

¿Qué sucede si no se hace el testamento?

 Existen leyendas urbanas que cuentan que el Estado se queda la herencia del difunto o, incluso, que ésta se puede perder si no se redacta un testamento. Nada más lejos de la realidad, la propia legislación civil determina los herederos a quienes corresponde la herencia siguiendo un orden de parentesco. En este caso, los herederos deben acudir al notario para hacer una “declaración de herederos abintestato”.

De este modo, con la ayuda del portal MundoJurídico[3] te traemos cuatro razones por las cuales deberías hacer un testamento:

  1. El testamento garantiza que la voluntad en vida del testador se cumpla. De este modo se verá respetada por sus herederos tras su fallecimiento.
  2. El testador puede dar una mayor proporción a un determinado heredero en función de sus intereses o necesidades económicas. Mientras que, si no existiera testamento, todos recibirán lo mismo.
  3. Con la redacción del testamento aparece la figura del albacea, es decir, una persona que se encargue de custodiar los bienes, y hacer entrega de los mismos.
  4. El ya mencionado aspecto económico: el trámite de repartición de herencia es bastante más costoso y largo si no se ha redactado un testamento con anterioridad, por no mencionar el hecho de poder evitar enfrentamientos y discusiones entre herederos.

 Por lo tanto, y respondiendo a la pregunta inicial que formulamos al principio del artículo: ¿Es estrictamente necesario redactar un testamento? No, no lo es. Pero las ventajas que nos pueden aportar redactarlo, tanto en agilización de trámites como en ahorro económico, son razones más que suficientes para tomar la decisión correcta.